La Moqueta Verde


El carácter y carisma de Hillary Rodham Clinton no pasó desapercibido para los americanos, ni tampoco ella quiso esconderlo. Siempre fue una mujer ambiciosa y capaz… pero mujer. Quizás por ello consideró que la mejor forma de entrar a la Casa Blanca era como primera dama. Una vez dentro, pero, sus intenciones no pasaban por aprender como funcionaban los electrodomésticos caseros o por hacer de anfitriona de charity events , sino mas bien por ser un miembro activo más del gobierno de su marido. Bill Clinton supo contentar las ambiciones de su mujer; al fin y al cabo un jefe de gobierno tiene potestad de rodearse de los asesores que le parezcan más convenientes. La primera dama Hillary no tardó en situarse en el epicentro político americano cuando capitaneó el proyecto de reforma sanitaria para convertirlo en un servicio universal. Se trataba de una de las principales apuestas del primer mandato de Clinton y éste lo confió a su mejor asesora: su mujer. Desafortunadamente para el gobierno, el plan fracasó, pues fue rechazado por un Congreso conservador en 1994. Pero desde entonces Hillary dejó de ser vista como una primera dama tradicional para convertirse en un colaborador político más del gobierno de Clinton. Sus acciones estarían desde entonces sujetas al escrutinio público y, consecuentemente, influyentes sobre el éxito (o fracaso) del gobierno demócrata.

Los modelos que he estimado usando los datos de ANES de 1992 y 1994 confirman el cambio de rol de la primera dama entre las dos elecciones. En 1992, Hillary era especialmente popular (ver el post anterior) incluso más que su propio marido. Sin embargo, los votantes no tuvieron en cuenta la valoración que tenían de la futura primera dama cuando acudieron a las urnas. La probabilidad de votar a demócratas (ver gráfico: línea naranja) se mantenía constante y alrededor de 0.4 al margen de la evaluación de Hillary. Estos resultados no son sorprendentes. En general, es de esperar que las primeras damas (presentes o futuras) no tengan ningún efecto en las urnas, pues normalmente no adoptan un perfil político suficientemente claro. Su figura queda en un segundo plano. Sin embargo, Hillary llegó a la reelección de su marido en 1996 con un historial político suficientemente visible como para que los votantes la tuvieran en cuenta en su decisión. Al fin y al cabo, el votante americano contaba con suficiente información del anterior mandato como para saber que reelegir a Bill significaba aceptar el papel activo de Hillary en el gobierno. Los resultados del modelo estimado para 1994 (con los mismos parámetros que el de 1992) son totalmente diferentes. En esas elecciones, la opinión que se tenia de la primera dama tuvo un claro efecto sobre el voto al partido demócrata. Si os fijáis en el gráfico, según el modelo estimado, sólo el 20% de los que tenían una pésima opinión de Hillary votaron a demócratas (línea de color verde). Sin embargo este porcentaje ascendía a un 70% entre los fans de la primera dama.




Y volviendo al motivo principal de estos dos posts ¿será Bill Clinton influyente en la carrera de su mujer para llegar a la Casa Blanca? Yo apuesto por el si. De hecho, puede llegar a ser uno de los principales activos de Hillary en su campaña. Recordad que el anterior post mostraba el alto nivel de popularidad recuperado por Bill en los últimos años, por lo tanto el potencial efecto el "first lady BillClin" sería en principio beneficioso para Hillary. Mi interpretación de los modelos (se aceptan otras sugerencias, claro está) es que la influencia de las primeras damas (y por lo tanto de lady Bill) en las elecciones depende de si tienen un perfil político o no. Hillary lo tuvo en 1996. Bill sin duda lo tendrá.

nota: controles en el modelo logit estimado (democratas vs. otros): genero, edad, educación, renta, identificación partidista, evaluación de Bush-Dole, Bill Clinton y Hillary Clinton. Las probablidades estimadas con valores de las variables en su media.

Etiquetas: ,

AddThis Social Bookmark Button

2 Respuestas a “Bill for first lady (II): El rol de Hillary en las presidenciales de 1992 y 1996”

  1. # Blogger JAL

    Podrías hacer un análisis de los diferentes candidatos demócratas, quien los apoya...
    Por algún extraño motivo, veo como el más carismático a Obama, quién sabe si alberga alguna sorpresa.  

  2. # Blogger Lluis

    Me gustaría pero para eso tendremos que esperar a que ANES cuelge los datos...
    Yo soy especialmente malo haciendo predicciones, pero mi intuición (y las encuestas publicadas) me sugiere que Hillary no tendrá ningún problema en las primarias.
    Si al final Hillary acepta Obama como vicepresi, sería la perfecta lista de acción positiva...  

Publicar un comentario en la entrada



Siguenos también en   ADN.es

Sí, ministro


online

Comentarios Recientes

Ciencias Sociales



© 2008 La Moqueta Verde | Blogger Templates by GeckoandFly.
No part of the content or the blog may be reproduced without prior written Juan March Institute | Check your Email


hoy nos visita...